Voy a escribir un libro.
Pretendo que todos al leerlo encuentren en él cosas que siempre quisieron aprender, o que al menos se identifiquen con experiencias que conocían inconsientemente; esas cosas que sabemos pero no sabemos porqué. Esas vivencias que siempre creímos haber sido los únicos en tenerlas.
¿Qué podría ser más retroalimentativo que encontrarse con uno mismo entre líneas a simple vista incoherentes?
Voy a relatar con mucho cuidado y dedicación cada momento que me parezca necesario, voy a narrar con mucha pasión todas aquellas historias ocultas entre dos paredes.
Pretendo que todos al leerlas imaginen lo mismo que el autor en su momento, o que al menos logren sentir cosquilleos en el estómago, productos de neta emoción.
Voy a inspirarme en todos aquellos momentos en que sólo un cigarrillo y la música fueron mis fieles acompañantes, aquellas largas noches de monólogos interminables que lograron afianzar lazos conmigo mismo.
Voy a intentar que este libro algún día llegue a tus manos, ojalá sea un momento en que lo necesites.
Me gustaría poder decir con certeza que voy a hacer que logres entender todo esto y que el libro fue un producto de mi encuentro contigo.
Quizás esto último no sea tan importante, pero voy a lograr que sí lo sea.
Saturday, June 24, 2006
Saturday, June 17, 2006
Salvavidas para tí
En aquellos momentos que sientes que tu vida es vacía, que sientes que eres inservible porque no tienes absolutamente nada que hacer, tan solo dirige tu mirada a aquellos hermosos recuerdos que quedarán eternamente inmortalizados en tu memoria.
Aquellas instancias en que solo las hojas y el aire fueron testigos de los más puros y sinceros sentimientos, aquellos momentos en que nada importaba sino tan solo la palabra que esperabas, el toque de labios que siendo un gesto tan simple en el momento, te llenaba de satisfacción.
¿Sabes que pienso yo en cada uno de esos momentos? No pienso nada. Recurro a un verbo mucho más poderoso, incluso más poderoso que el verbo “decidir“. Recurro al sentimiento. Siento dentro de mi todas aquellas promesas y palabras que nos dijimos el uno al otro, todo ese traspaso del más puro sentimiento sin esperar nada a cambio. Siento toda esa entrega a la que recurrimos constantemente de manera incondicional, que se podría traducir simplemente en confianza.
¿Sabes que me haces mucha falta? Creo que sí, por que se que yo te la hago a ti. Es muy doloroso sentir que los kilómetros de distancia me impiden poder tocar tus labios o acaricias tus mejillas. Es muy difícil lidiar con la desesperación que implica no sentirse cerca de la persona con la cual quieres hostigarte de su presencia (algo que nunca será posible). Es muy fuerte tener que soportar que existe un espacio físico tan grande entre nosotros que nos obstaculiza oír nuestra respiración mientras dormimos. Pero, ¿ Sabes que se vuelve cada días más fuerte? El amor.
Cada día son más sólidos mis sentimientos. Cada día mi corazón vence a la razón un poco más. Cada día que pasa me siento más seguro que quiero estar contigo toda la vida. Cada experiencia de vida me convence más de que amarte es lo correcto, y no tan sólo lo correcto; lo necesario.
Es que en palabras simples eres todo lo que necesito para ser feliz, para poder respirar tranquilo y dormir todas las noches consciente de que soy el hombre más afortunado y más feliz que pisa la tierra.
Aquellas instancias en que solo las hojas y el aire fueron testigos de los más puros y sinceros sentimientos, aquellos momentos en que nada importaba sino tan solo la palabra que esperabas, el toque de labios que siendo un gesto tan simple en el momento, te llenaba de satisfacción.
¿Sabes que pienso yo en cada uno de esos momentos? No pienso nada. Recurro a un verbo mucho más poderoso, incluso más poderoso que el verbo “decidir“. Recurro al sentimiento. Siento dentro de mi todas aquellas promesas y palabras que nos dijimos el uno al otro, todo ese traspaso del más puro sentimiento sin esperar nada a cambio. Siento toda esa entrega a la que recurrimos constantemente de manera incondicional, que se podría traducir simplemente en confianza.
¿Sabes que me haces mucha falta? Creo que sí, por que se que yo te la hago a ti. Es muy doloroso sentir que los kilómetros de distancia me impiden poder tocar tus labios o acaricias tus mejillas. Es muy difícil lidiar con la desesperación que implica no sentirse cerca de la persona con la cual quieres hostigarte de su presencia (algo que nunca será posible). Es muy fuerte tener que soportar que existe un espacio físico tan grande entre nosotros que nos obstaculiza oír nuestra respiración mientras dormimos. Pero, ¿ Sabes que se vuelve cada días más fuerte? El amor.
Cada día son más sólidos mis sentimientos. Cada día mi corazón vence a la razón un poco más. Cada día que pasa me siento más seguro que quiero estar contigo toda la vida. Cada experiencia de vida me convence más de que amarte es lo correcto, y no tan sólo lo correcto; lo necesario.
Es que en palabras simples eres todo lo que necesito para ser feliz, para poder respirar tranquilo y dormir todas las noches consciente de que soy el hombre más afortunado y más feliz que pisa la tierra.
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