Anoche caminé, como muchas otras veces, una intensa pendiente cubierta por la densa oscuridad que a veces es aminorada por la luz de la luna (éste era el caso).
No fue un caminar cualquiera, las piernas me pesaban, los brazos hacían inconsientemente un movimiento de péndulo poco habitual en mi forma de andar. Esto me molestaba, me enfurecía, me hacía sentir un simple mortal.. Quizás la sensación que más detesto de la existencia homo sapiens sapiens.
Como le sucede a mucha gente, sufrí una mini crisis existencial durante los 30 minutos que duró este tramo.. Lo analicé todo, lo cuestioné todo, lo dudé todo, desconfié de todos.. Por poco casi llego a la conclusión de que todo es irreal, el poder de la mente perversa puede ponerte un mundo ante tus ojos que es el que quieres vivir, disfrazándolo (vanamente en mi caso) en algo que la gente llama "Realidad".
Sumergido ya en esta tragedia y casi sin opción de salvación, alcé súbitamente la vista.. y me encontré con la sorpresa de que en todas las realidades existe una luz.
Esta historia fue sólo un preámbulo para poder decirte que eres tú la luz de mi vida y que en todas las realidades posibles existe algo imposible por lo cual luchar.
Gracias por existir.